lunes, octubre 09, 2006

Confesiones de una Garzón...

Ella, no disimulaba su intranquilidad que le presentaban sus compañeros de trabajo...
Le hacían la vida imposible, pequeños códigos y comportamientos, pero que puedes decir... es un trabajo digno, claro que muchas veces tiene un doble estándar y sí efectivamente a algunos les pagaban "otros servicios", pero eso dependía del temple y la dignidad que se tuviera cada uno.

Comenzó a recordar sus andanzas, y todo lo que dijo alguna gente, algunas buenas y otras malas...

Historias bastante variadas, como la vida, sin lugar a dudas...

Mientras a sorbos recorría su trayecto dijo...
En realidad la pase muy mal, y bien también... Aprendí a defenderme e hice muy buenos amigos de vida. En realidad es un Submundo, otra historia, independiente a lo que se ve en los turnos de noche.
Aunque, en el turno diurno, igual ahí algunos que la peinan pesao...

Tus lazos familiares tienen que estar bastante sólidos, pues sino, te vas a la mierda... Me dejo, bastante pensativa esa frase, pero no la distraje, deje que siguiera su relato...

Comenzó a recordar a quien oficiaba de jefe de local en el turno de día aunque también tenían que cambiar horario como cualquier empleado cada dos semanas, la diferencia de los otros eran turnos semanales, aunque si había algún problema con alguien que faltaba, la llamaban y tenia que suplir a este que no había aparecido por diferentes razones.

Que fue desagradable? consulte...
Ella, tomo aire reflexivo, suspiro y dijo... La mala onda de la pobreza, la ingratitud que esta genera en la gente y los celos de ser diferente...
La ropa... que tienes que usar no es bonita, eran unos trapos cosidos que mostraban harto, no dejaban nada para la imaginación...
y los conflictos que tienes que sortear, que mas que mal tienes que estar bien preparado...

Me miraba de frente y podía sentir sus experiencias.

Aunque, era bien rebelde y lo que no le gustaba lo hacia notar...
Algunos compañeros eran celosos porqué no eran instruidos, no leían o no sabían leer... Marginales...
Siempre andaba con un libro o un cuaderno, me llevaba mi desayuno y mi colación comía bien, les cambiaba la dieta de papas fritas a las 10 de la mañana, algunos aprendieron a quererme y a respetarme, aunque también hubieron combos y coscachos.

Los jefes de Local eran dos, un hombre y una mujer.
Álvaro creo se llamaba, era buen tipo, aunque picado de la araña, más bien el en su vida tenia la caga, pero no era malo. Tenía varias familias ese era uno de sus grandes problemas, cuando se juntaban las cuatro esposas y le pedían la mensualidad,
o comenzaban a increparse duramente y sacarse trapos al sol... Aunque después de la ultima pelea el jefe le dijo que se juntaran diferentes días no todas juntas o que les mintiera diciéndoles que el día de pago lo habían cambiado, Así entregaba diferentes fechas y se soluciono el problema...

Rosa, no recuerdo si ese era su nombre dijo... pero esta vieja era una arpía, se hacia la loca y la niña que era más bonita que ella le hacia la vida imposible, persiguiéndola por la toca de la cabeza o por la falda o la blusa... Cuando cambiaron los "trajes" de temporada ella quería que fueran más cuaticos, mostraran más aún...
Como yo era su lista negra... (dio una risotada), me aniñe y le dije porqué no se pone Ud. ese trapo?, El aire se cortaba con un cuchillo, frunció el ceño y no dijo nada, se encerró en la Caja, Aunque al finalizar el día me cobro un dinero, según esta vieja... yo me había equivocado al sacar la cuenta... La mire y le dije Ud es quien esta mal en las matemáticas, Ud esta en la caja, pero de todas maneras si le falta plata para cerrar la caja Yo le presto... Como un ají en el culo le hubieran puesto... Saco las cuentas y le pedí mis cosas, saque el dinero y se lo entregue, los maestros miraban desde la barra y no dijeron nada. Pero, yo lo tome personal, como si un dejo de aire frió pasaba por su espalda, bajo la mirada...

Solía analizar y sacarle el rollo a mis compañeros, al llegar lo primero que hacía era saludar luego se habría la puerta metálica y había que dejarla bien puesta pues sino en algún descuido podía partirle la cabeza a alguien...

Los maestros de cocina fueron buenos aliados, aunque al principio también se fueron en la volada... Sino compartías las propinas no sacaban tus pedidos y te dejaban esperando...

Las mujeres una más mala onda que otra, aunque no las excuso estaban todas locas...
Unas con una doble vida, otras golpeadas, pobres y miserables...
Casadas, solteras y viudas...

Una de mis compañeras casi termina con un combo en el ojo, me veía bastante tolerante pero tuve que sacar mis garras sino me hacían papilla...
Hacia Calor eran cerca de la una, el local lleno, un calor infernal, y el olor a fritanga mezclado con pollo... En la barra... Saco una servilleta y se puso a dibujar, había una pasada que era para el copero y los maestros, pero muchas veces tenias que pasar y sacar vasos para las bebidas o sino estaba el copero había que lavar loza.
El pasadizo era estrecho y tenias que saber manejarte con una bandeja, Mi compañera veía que estaba lleno, había que apurarse y ella obstruyendo el paso a propósito creo, pues después de diez veces que le pedí permiso se hacia la sorda, Así que con un estrellon la saque del paso... Se puso a discutir, seguí lo que estaba haciendo, ella con un aire maletero se enfresca y un cliente se para y le tomo el hombro...
el cliente dijo Parece que ahí problemas entre estas garzonas?...
Me molesto la actitud de la comadre pues saco lo más malo de su instinto. Después supe que su marido le sacaba la cresta todos los días, y no era precisamente en la cara donde la golpeaba...

Después uno de los maestros se encapricho con esta misma mujer, la seguía a su casa,
Según él estaba enamorado de ella, el inconveniente de este, era casado y su señora a punto de parir su tercer hijo... Cuando me contó le hice ver mi punto de vista y la realidad... Aunque no dejo de seguir dejándola en su casa, pero eso es otra historia... Sonrió.

La verdad cuando renuncie Los extrañe...
Creo esos eran otros tiempos Dijo...

Me tomo las manos, se despidió...
Pague el café y deje la propina.

2 comentarios:

Tarí Alcarin dijo...

Buena historia de vida. Muy buena Keka, pero más me gusta la forma en que la cuentas.

Besitos

La_KeKa dijo...

Gracias!!!

Mi Linda, Bien bueno el café.

éxito!!!!